Los archivos grandes son donde más se nota
Con las webs que procesan en servidor, un PDF de 60 MB significa esperar a que suba —y tu conexión de subida suele ser mucho más lenta que la de bajada—, esperar en la cola del servidor y volver a descargarlo. Y casi todas ponen un tope gratuito de 25, 50 o 100 MB justo ahí.
Aquí no hay subida, así que no hay tope de subida. El archivo se lee del disco a la memoria del navegador y se monta en tu propio procesador. Un documento de 60 MB tarda lo que tarde tu equipo en leerlo: normalmente segundos.
El límite real: la memoria de tu dispositivo
Ser honestos con esto es parte del trato. El techo no lo pone una tarifa, lo pone la RAM. Como referencia práctica funciona con archivos de hasta unos 100 MB cada uno y unas 500 páginas en total. En un ordenador con memoria de sobra se puede ir bastante más arriba; en un móvil antiguo conviene quedarse claramente por debajo.
Si te acercas al límite, dos trucos que funcionan: cierra las demás pestañas antes de empezar, y si el conjunto va a quedar enorme, activa la compresión al exportar para que el archivo final sea manejable en un solo paso.
Y ordenado
Aunque sean documentos grandes, ves todas sus páginas en miniatura: puedes reordenarlas, girar las que entraron torcidas y quitar las hojas en blanco antes de generar el archivo final.