Firmar sin imprimir, escanear y volver a enviar
El circuito de siempre —imprimir, firmar, escanear, mandar— consume papel, tiempo y calidad. La alternativa habitual son plataformas que te piden crear una cuenta y que, de paso, se quedan una copia del contrato en su servidor.
Aquí abres el PDF, pulsas el lápiz de la página que quieras y dibujas la firma en el recuadro con el ratón, con el trackpad o con el dedo si estás en el móvil. La firma se añade como imagen transparente sobre la página: puedes moverla, agrandarla por la esquina y colocarla exactamente sobre la línea de puntos.
Firma manuscrita, no firma electrónica cualificada
Conviene ser claro: lo que hace esta herramienta es estampar tu firma manuscrita sobre el documento, igual que si lo firmaras a bolígrafo y lo escanearas. Sirve para el uso cotidiano —un contrato de alquiler entre particulares, un albarán, una autorización de colegio, un presupuesto aceptado—, pero no es una firma electrónica cualificada con certificado. Para trámites que exijan eso (Hacienda, Seguridad Social, notaría) necesitas tu certificado digital o Cl@ve.
Además de firmar puedes añadir texto: la fecha, tu nombre completo, el DNI o una anotación en una casilla del formulario. Elige tamaño y color, colócalo arrastrando y exporta.
Privacidad total, y se puede comprobar
Firmar un PDF online con privacidad total es, en la práctica, que el contrato no llegue a salir de tu equipo. Puedes verificarlo: abre las herramientas de desarrollo de tu navegador, pestaña «Red», y firma un documento. No verás ninguna petición que envíe el archivo.